Si no hay personalidad, tenemos que crearla. Esa fue nuestra experiencia con TCI plásticos. Como fabricantes de tubo corrugado para señalizaciones, un día pudimos comprobar, con unas visitas a distintos establecimientos, como se mostraban sus artículos en distintos puntos de venta. La visión fue terrible. Amontonados en el suelo de las instalaciones yacían sin ningún tipo de identidad los distintos modelos de sus fabricados.

Para corregir esta grave falta de personalidad lo primero fue dotar al producto de un nombre propio. Posteriormente, los caminos de la publicidad y una buena sesión de fotos  terminaron de solucionar el problema.